El poder del silencio en un mundo apurado.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Salmos 46:10

Este salmo es un himno que celebra la liberación ante el pueblo enemigo. En medio de todos los temores y preocupaciones que tenían, lo más seguro a la vista del hombre, era moverse, comenzar a hacer algo, actuar, poner manos a la obra. Pero el salmista deja en claro qué es lo primero que Dios quiere de su pueblo y eso es “Que estén quietos” es en medio de esa quietud que podrían ver como es que ´Él se mueve y obra por su pueblo, obteniendo así la victoria y siendo exaltado.

¿Te haz puesto a pensar cuan difícil era para el pueblo estar quieto? ¿has pensado en cuanto perdemos por andar siempre en movimiento? ¿Cuánto ganaríamos si nos detuviéramos por un momento? ¿Hay algún momento en tu día en el que puedas estar completamente quieto y en silencio?

Recuerdo que cuando era niño, me gustaba quedarme recostado por horas en el parque que estaba a la vuelta de mi casa. A las 4 de la tarde era uno de los momentos más silenciosos en ese parque, me quedaba ahí mirando cada nube, así fue como descubrí que las nubes se movían y cambiaban de forma, que cuando una nube cubría el Sol todo a mi alrededor se hacia más gris. Pude ver como el cielo se obscurecía y como la luna aparecía al mismo tiempo que el Sol apenas se estaba marchando. Pude escuchar el viento soplar y acariciar cada árbol del parque, los gritos de alegría de los niños que pasaban de vuelta a casa luego de un día de escuela, las aves que volvían a sus nidos a alimentar a sus recién nacidos pichones que producían un sonido tan agudo como dulce. Sentía el viento fresco soplando sobre mis brazos que cruzados sostenían mi cabeza como almohada, sentía algunas hormigas que curiosas se subían a mi cara para conocer al intruso que descansaba en sus tierras. Y podía distinguir entre el olor de las flores de verano y el olor de la tierra húmeda de las partes dañadas del parque, en medio de toda esa experiencia, recordé las palabras de mi maestra de escuela dominical y tuve certeza por primera vez de que Dios era real. Todo esto fue posible porque estaba quieto. No tenia distracciones sólo quietud y silencio. No la busque pero así sucedió.

En la actualidad, es necesario buscar y planificar los momentos de soledad y el silencio, todo a nuestro alrededor está hecho para distraernos o entretenernos, el ruido y la abundancia de responsabilidades nos han robado el silencio y la quietud que Dios quiere que tengamos en Él. Por eso mismo el sueño es algo difícil de conciliar, durante el día andamos medios dormidos y durante la noche medios despiertos. Tengo varios amigos que no pueden dormir en silencio sino que necesitan el ruido del televisor para dormir… se han acostumbrado al ruido de tal manera que el Silencio les incomoda ya que trae a flote todas sus preocupaciones y no pueden dejar de pensar en las urgencias del día siguiente. Encontrar silencio y quietud parece más complicado que encontrar oro Y vivimos para solucionar lo urgente dejando de lado lo importante, detenernos es una locura que atenta contra la productividad.

En la actualidad, es necesario buscar y planificar los momentos de soledad y el silencio, todo a nuestro alrededor está hecho para distraernos o entretenernos, el ruido y la abundancia de responsabilidades nos han robado el silencio y la quietud que Dios quiere que tengamos en Él.

Si te has dado el tiempo para detenerte a leer este devocional, doy gracias a Dios por eso, permíteme un poco más de tiempo. No es mi intención solo que veamos lo mal que estamos sino mostrarte una luz de paz al final del túnel de obligaciones y preocupaciones.

Dios quiere que estemos quietos en su presencia. Mira el ejemplo de los profetas en el antiguo testamento, Elías se apartó al monte Horeb  para estar quieto y en silencio (1 Reyes 19:8-9), Habacuc se mantuvo de pie atento, como un centinela en su puesto para escuchar lo que Dios decía (Habacuc 2:1). Mira también a Pablo solo en Arabia y Damasco antes de comenzar su ministerio (Galatas 1:17-18) y principalmente el ejemplo de nuestro Señor Jesús. Quien siempre se apartaba de las multitudes y buscaba un tiempo a solas con Su Padre (Mateo 14:23). Debemos confiar en medio de las más grandes dificultades y obligaciones que nosotros no tenemos todo el poder para enfrentar toda situación si no lo hacemos de la mano de Dios.

La razón por la que no contemplamos el poder inmenso y la bondad infinita de Dios en quietud es que nos afanamos en hacer las cosas en nuestras propias fuerzas, pensamos que si nosotros no nos encargamos del asunto nadie podrá solucionarlo. La prisa, el ruido y las multitudes son herramientas que el diablo usa para llevarnos a una vida sin esperanza y de desaliento.

Jim elliot dijo: “Creo que el diablo se ha propuesto monopolizar tres elementos: el ruido, la prisa y las multitudes, ya que está muy consciente del poder del silencio.”

Debemos confiar en medio de las más grandes dificultades y obligaciones que nosotros no tenemos todo el poder para enfrentar toda situación si no lo hacemos de la mano de Dios.

Hermano, La aflicción y los problemas son algo seguro en esta vida pero también es seguro que tenemos a Dios de nuestro lado, que Él nos sustentará, y un día nos llevará a su gloria que no tiene comparación con las aflicciones de este mundo y ahí estaremos quietos con Él. Pero no podremos escuchar la voz de Dios en medio de la prisa de nuestros días, necesitamos estar quietos. He aprendido que las verdades más hermosas y alentadoras que Dios quiere decirte en Su Palabra serán dichas en suaves susurros que necesitan quietud y silencio para ser escuchadas. Esto se puede ver más claramente en 1 de Reyes 19:11-13.

El Señor le ordenó a Elias:

―Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí.

Como heraldo del Señor vino un viento recio, tan violento que partió las montañas e hizo añicos las rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto, pero el Señor tampoco estaba en el terremoto. 12 Tras el terremoto vino un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego. Y después del fuego vino un suave murmullo. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto y, saliendo, se puso a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le dijo: ―¿Qué haces aquí, Elías?

El Señor te quiere hablar. Busca un lugar a diario donde puedas guardar silencio y lee su palabra. No hay reunión más importante que la que tienes hoy con tu Padre quien te conoce, te ama y se quiere dar a conocer.

Jim elliot dijo: “Creo que el diablo se ha propuesto monopolizar tres elementos: el ruido, la prisa y las multitudes, ya que está muy consciente del poder del silencio.”

Mira el video de este devocional aquí.

Martin Manchego

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Un comentario en “El poder del silencio en un mundo apurado.

  1. Sí es muy cierto, el diablo quiere mantenernos ocupados y preocupados, mientras que Dios desea que en medio de la quietud y de la soledad aprendamos más de Él y le conozcamos más, que aprendamos y valoremos lo que realmente importa. Esos tiempos son muy hermosos, los mejores que existen.

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